No nos hemos quedado en Salamanca para el lunes de aguas, festividad de la que me he enterado a raíz del post anterior sobre la rana-sapo símbolo salmantino.
El lunes de aguas es el lunes siguiente al lunes de Pascua. En época de Felipe II, el rey dictó unas ordenanzas para que las putas salmantinas abandonaran la ciudad el miércoles de ceniza, cruzando el río Tormes, para evitarles la tentación a los salmantinos. N
o sé muy bien si se mantendrá la tradición, pero en el siglo XVI (en incluso antes), las meretrices debían de abundar en esta ciudad universitaria, porque según la tradición, se ejercitaban con los estudiantes -que eran todos hombres, claro- para después ser las mejores cortesanas del reino... Fernando de Rojas, que escribió La Celestina mientras estudiaba derecho en la Universidad de Salamanca, debía de saberlo bien: no hay más que leerla para darse cuenta de que no debía de haber pocas, no...
Bueno, el caso es que el Padre Putas (durante mucho tiempo, se le ha estado llamando eufemísticamente "Padre Lucas") acompañaba a las prostitutas al otro lado del río y luego las traía de vueltas, de nuevo cruzando el río, a la ciudad el lunes de aguas (no queda registrado qué hacía exactamente el clérigo él solo con las putas durante casi diez días).
El caso es que la vuelta del Padre Putas y las meretrices se celebraba con una gran fiesta por parte de los habitantes de la ciudad y los estudiantes, que se ponían ciegos a comer (principalmente, el hornazo, que es una empanada "muy contundente" a juzgar por su aspecto), a beber, a bailar y a... celebrar la vuelta de las putas, claro.
La costumbre pervive hasta nuestros días y se monta una gran fiesta en Salamanca, con representación del Padre Putas cruzando el Tormes incluida... Lo que no sé es si este año se les pasará por agua literalmente, porque lo que es hoy domingo, hacía un día de perros.
El lunes de aguas es el lunes siguiente al lunes de Pascua. En época de Felipe II, el rey dictó unas ordenanzas para que las putas salmantinas abandonaran la ciudad el miércoles de ceniza, cruzando el río Tormes, para evitarles la tentación a los salmantinos. N

Bueno, el caso es que el Padre Putas (durante mucho tiempo, se le ha estado llamando eufemísticamente "Padre Lucas") acompañaba a las prostitutas al otro lado del río y luego las traía de vueltas, de nuevo cruzando el río, a la ciudad el lunes de aguas (no queda registrado qué hacía exactamente el clérigo él solo con las putas durante casi diez días).
El caso es que la vuelta del Padre Putas y las meretrices se celebraba con una gran fiesta por parte de los habitantes de la ciudad y los estudiantes, que se ponían ciegos a comer (principalmente, el hornazo, que es una empanada "muy contundente" a juzgar por su aspecto), a beber, a bailar y a... celebrar la vuelta de las putas, claro.
La costumbre pervive hasta nuestros días y se monta una gran fiesta en Salamanca, con representación del Padre Putas cruzando el Tormes incluida... Lo que no sé es si este año se les pasará por agua literalmente, porque lo que es hoy domingo, hacía un día de perros.