domingo, 25 de mayo de 2008

Ready, steady...

GO!!!

Pues sí, amigos, a falta de unas horillas para coger el vuelo que me llevará a Basilea, aquí estoy, despidiéndome de vosotros (procuraré enviar un e-mail en los próximos días para recordaros la URL de este mi blog, porque sé que algunos de vosotros no lo conocéis o sois olvidadizos)...

No sé muy bien cómo irá la cosa, si tendré posibilidad de conexión a internet en casa o me tendré que patear los cybercafés basileos para poder pasarme por aquí un poquito, pero sólo os prometo que ¡os mantendré informados!

¡¡¡¡¡Allá voy, Basilea!!!!!



sábado, 24 de mayo de 2008

¡Rodolfo Chiquilicuatre! ¡Eres muy grande!

Bueno, bueno...

/Modo friqui on/

¡Por fin ha llegado el momento en el que desato mi venazo más friki para hablaros de mi admirado Rodolfo Chiquilicuatre!

Hace poco más de mes y medio que me enteré de que finalmente iba a viajar a Basilea y una de las primeras cosas que me pasaron por la cabeza fue lo de Eurovisión... Justo me di cuenta de que viajaría a Suiza un día después del festival y ese pequeño detalle se ha entrelazado con mis pensamientos de las últimas semanas... Cada vez que me sentaba ante la tele a ver Buenafuente y veía el post-it gigante que tenían colgado en la pared del plató que indicaba los días que quedaban para Eurovisión, me acordaba inmediatamente de que, al día siguiente del festival, yo también emprendería un viaje hacia algo que no hubiera imaginado nunca antes (igual que le pasó a Buenafuente con Chiquilicuatre).

Me ha parecido muy interesante todo lo que ha surgido desde que un magnífico "actor de guardia" (padre de personajes tan geniales como el Gilipollas, Zuloaga -el aragonés que quería ser vasco- o Santi Clima -el peor actor del mundo, ¡esta es su gran venganza!-) creó al inventor de la guitarra-vibrador (sí, amigos, esa es la verdad: no fue creado expresamente para Eurovisión ni mucho menos).

En aquel momento, a los guionistas de Buenafuente se les ocurrió la gamberrada esta del Chiki-chiki, e incluso convencieron a Pedro Guerra y a Santiago Segura para que dijeran que habían sido ellos los verdaderos creadores de la canción (luego fueron personalmente al programa a desmentirlo, muy a pesar de Santiago Segura...)

El Chiki-chiki de entonces era así:



¡Me encanta cuando se menea de un lado a otro en diagonal!

Y después le vino encima toda la marabunta que seguro que todos conocéis: lo apuntaron, por hacer la coña más que otra cosa, al concurso de Myspace en Internet, el Chiki-chiki arrasó (para disgusto de los eurofanes más recalcitrantes)... En TVE pensaron que no les sería demasiado difícil contener los avances del monstruo creado en Buenafuente haciendo una gala expresamente para ello (¿No lograron ya desbancar un año a las Supremas de Móstoles? Pues eso), pero no contaron con el voto popular (ahí estaba yo, votando, jeje -y mira que yo no soy de mucho votar a estas cosas-), que encumbró a la guitarra Luciana de Rodolfo a símbolo nacional...

Pero a mí lo que más me impresionó fueron dos cosas: en primer lugar, que hubiera un nutrido grupo de gente que se echara las manos a la cabeza, poniéndose la mar de dignos y la mar de ofendidos (como si Eurovisión fuera un templo del buen gusto)... Siendo bienintencionados, podríamos decir que todos ellos se comportaron muy à la Sopalajo de Arrierez y Torrezno, haciendo gala de la falta de sentido del humor (sobre nosotros mismos) de la que adolecen muchos españoles... Si pensamos no tan bienintencionadamente, podríamos llegar a la conclusión de que España todavía es un país un poquito proviciano, en el que nos tomamos en serio tonterías que, si tuviéramos la neuroncilla social un poco más desarrollada, no nos afectarían... Y muchos aún no se han dado cuenta de que tomarse en serio la broma de Rodolfo era ser más ridículo que el propio Rodolfo (eso de tomarse todo lo que a uno le rodea tan en serio es malo pal hígado, de verdad)...

En segundo lugar, lo que me dejó totalmente alucinada fue el buen temple con el que Rodolfo a.k.a. David ha llevado todo este asunto... Si lo piensas, cualquiera con menos aguante, buen humor y buen rollo habría mandado a tomar por culo el asunto en algún momento, se habría derrumbado o se habría dejado tumbar por esos patéticos soplagaitas que le han abucheado hasta el final... Y yo, cada vez que le veía en Buenafuente, me sentía cada vez más admirada del arrojo y las ganas que le ha echado en todo momento (más de uno se habría acabado por derrumbar) y, por encima de todo, la ternura que ha logrado imprimirle al personaje...

Y que ese genial actor, con esa peaso de actuación que arrancaba con unas notillas de Luciana (¡qué genial!), haya quedado en mitad de la tabla clasificatoria , junto con que los ganadores hayan sido el trío de tres sarasas horteras y descamisaos, dice mucho de Eurovisión. Dice, entre otras cosas, que todavía hay muuuuchos países que están igual que España en la época del Lalala (época añorada por muchos en este país, por lo que parece) creyendo que Eurovisión es un pasaporte para un futuro mejor... Pobrecitos. Pero yo me alegro por David, porque por fin podrá desencasquetarse el tupé y relajarse de todo este hucarán chiquichitero...

/Modo friqui off/

Y yo, mientras tanto, sé que ha llegado el momento de irme a Basilea.


lunes, 12 de mayo de 2008

Fin de semana en Galicia

El fin de semana pasado Belén, Maria Elena y yo nos liamos el petate y nos cogimos el nuevo coche de Belén para subir a Santiago de Compostela, donde Belén tiene ahora a su familia (antes estaban en Vigo) y amigos (María, Wences, Israel y su novia... Lástima que no pudiera venir Débora también), que vinieron de Vigo para vernos. Era este un plan que llevábamos posponiendo desde hace casi un mes, porque pensábamos ir a celebrar el cumple de Belén en abril, pero nos ha pillado siempre el mal tiempo. Por mi parte, he revivido recuerdos de cuando viajamos a Vigo y a Santiago durante nuestro segundo año de física en la facultad (antes de que yo me fuera de espantada a Traducción e Interpretación).

Bueno, este fin de semana tampoco es que haya hecho el mejor de los tiempos (alguna que otra lluvieja nos cayó encima), pero por fin pusimos en práctica nuestro plan de fin de semana, porque estas cosas, si no se hacen cuando uno puede, luego no se hacen.

El cuarto en discordia que tendría que haberse venido con nosotras era Pablo, que se rajó porque el Atleti jugaba uno de los partidos más decisivos de la liga (con positivas consecuencias, por suerte), aunque se podría haber venido perfectamente, ya que les cambiaron la hora del partido a última hora de la tarde y nosotras casi, casi estábamos de vuelta en Madrid para cuando acabó el partido.

FIN DE SEMANA EXPRÉS EN SANTIAGO


No pretendo contaros con demasiado detalle lo que hemos hecho (en fin, no es cuestión de aburrir al personal), pero ha sido un fin de semana intenso, en el que lo que más hemos hecho ha sido conducir (mi primera experiencia como conductora de larga distancia), comer (¡cómo y qué bien coméis los gallegos!) y dormir hemos dormido poco, pero muy bien... ¡Nada que ver con lo mal que se duerme en Carabanchel!

Otro de nuestros entretenimientos ha sido el "turismo inmobiliario" porque nos hemos alojado en el piso que Belén y su hermano Jorge se han comprado en Novo Milladoiro, un pueblo muy cerquita de Santiago... La verdad es que está estupendo: un piso super-grande, muy bien construido, con unas ventanas enormes y con un precio que, a cualquiera de Madrid que se lo dijeras, lo iba a flipar (como flipamos Maria Elena y yo, vaya)... También hemos visitado el flamante piso de Nora y Javi, hermano de Belén, que también viven en Novo Milladoiro y también tienen un piso muy bonito y muy cuidado. Y por último, antes de volver a Madrid, pasamos a tomar café por casa de los padres de Belén en Conxo, que yo no había visto porque sólo conocía su casa de Vigo.

Y para no daros más la plasta, desde aquí podéis acceder mi albumcito de fotos, las setenta fotos escogidas de este fin de semana... Seguramente, Maria Elena y Belén tendrán fotos mejores, así que ¡espero que las cuelguen también!

viernes, 9 de mayo de 2008

Mi nuevo ordenadorsito


Mira que aquí queremos mucho al Piripitoto, que ha sido el portátil que me ha acompañado durante todo este tiempo, a Bremen, durante mi último año de carrera, por el piso de la calle Castrojeriz, por este de la calle Aldapa, a Arizona y a Salamanca... Y por este blog y el de los USA, que fue en el que empezó todo...

En fin, ha sido mi compañero de trabajo y amigo durante todo este tiempo (casi 5 años ya): me ha dado sus disgustillos, yo también le he dado algún que otro buen golpazo, etc., pero ya le tocaba la jubilación...

La verdad es que hasta este momento ha aguantado como un campeón, pero ya estoy ante su sustituto, su hermano pequeño, que será el que me acompañe a Basilea. Su nombre formal (y el más aristocrático que se me ha ocurrido) es Fitzwilliam (como no podría ser de otra manera...), aunque cariñosamente le llamaremos Fitzwilly...

Como habréis podido leer en el Twitter de Pablo, el pobre se ha pasado todos estos días desde que llegó Fitzwilly trasteándolo para instalarle el Windows XP y el Ubuntu... De momento, lo ha hecho muy bien, lo único es que el Windows Vista se ha quedado por ahí, pero no podemos arrancarlo y la Webcam no funciona... Pero vamos, seguro que Pablo lo arregla este finde (cuando se pone, siempre lo consigue...). ¡Gracias, servicio técnico euleriano!

También podéis ver en la foto el mini-ratón de Fitzwilly, que es como un balón de fútbol (o más bien, como la colmena de la abeja Maya). También tiene un maletín mu bonito y mu "pofesional"...

Bueno, me voy a seguir instalándole cosas y, luego, dentro de un rato, me voy con Belén y MªElena a Galicia, a celebrar tardíamente el cumple de Belén (en realidad, fue el mes pasado, pero por las lluvias, no pudimos ir...). ¡Ya os contaré algo sobre mi finde gallego!

viernes, 25 de abril de 2008

Me voy a Basilea

De Basilea


Os he contado a muchos de vosotros de manera particular que me iba a las orillas del Rín, pero he decidido escribir un post para contároslo de manera oficial.

Por motivos de trabajo (ché, que serio suena esto, verás lo que voy a decir después), volveré a Basilea justo dentro de un mes, el día 25 de mayo, aunque no os puedo dar más detalles de lo que voy a hacer allí por contrato (toma ya). En todo caso, os diré que me voy a emular a Alba, para cubrir su puesto, ya que ella se va a Frankfurt, al BCE (yo no doy detalles de mi trabajo, pero me prodigo sobre el de otros, jeje).

No sé si lo recordaréis, pero el año pasado ya estuve allí, visitando a Alba que estaba, precisamente, trabajando. Yo sólo pasé cuatro días en Basilea, pero tengo que reconocer que la ciudad me fascinó y me prometí que volvería; aunque no imaginaba que sería tan pronto.

En fin, justo el día 25 de mayo volaré a Basilea en compañía de Olga, compi de Alba y pronto compi mía. Aún estoy pensándome cómo os contaré esos treinta días en Suiza... Estoy jugueteando con la posibilidad de arrancar un blog nuevo de duración limitada, de exactamente 30 posts, uno por cada día que pasaré en Basilea... Alguno que otro me ha dicho que me puede el vicio bloguero y que con lo rollera que soy, no seré capaz de publicar un post, y sólo uno, al día, o que no merece la pena el esfuerzo, porque a fin de cuentas no me lee apenas nadie... Pero depende mucho de las ganas que sienta, de si tengo fácil acceso a internet (aún estoy investigando, pero me temo que no tendré internet en casa, sólo en la oficina, lo cual complica mucho el vicio y la labor bloguera) o del "caudal" de trabajo que tenga para entonces...

¿Qué pensáis? ¿Os gustaría leerme un nuevo blog suizo (si prometo ser concisa y trato de contaros cosas interesantes, no mis idioteces habituales)?

jueves, 3 de abril de 2008

Mi paseo por Salamanca. Parte V.

Este será el último post que le dedique a Salamanca, que si no, luego Pablo me dice que me enrrollo... Ya ves tú, sólo cinco días allí y me ha dado pa cinco posts...

En realidad, este último post simplemente me sirve de excusa para colocar el enlace al álbum de fotos que he creado para la ocasión, porque creo que algunas me han quedado francamente bien (los amantes de la fotografía creativa y artística pensarán que quizás mis fotos son demasiado estándar -típicas de un turista-, pero me da igual... Me molan los tejados de Salamanca, ¿qué pasa?).

En fin, no soy fotógrafa ni nada que se le parezca, me contento con que las fotos no me salgan condenadamente movidas, así que espero que, de todos modos, os gusten.

¡Ahí va la portada del álbum!

Salamanca


(Trataré de ir incluyendo algún que otro comentario a las fotos, pero si espero a escribirlo todo, me da el día del juicio).

martes, 1 de abril de 2008

La calle Van Dyck. Parte IV


Comer ha sido una de las actividades a las que hemos dedicado prácticamente la totalidad de nuestro tiempo en Salamanca. Tanto es así, que creo que vamos a tener que ponernos temporalmente a dieta, porque ¡hemos comido demasiado!

La verdad es que no sé cómo lo hacen los estudiantes salmantinos, deben de tener las arterias totalmente obstruidas, porque la dieta de tapeo y pinchos no es precisamente saludable... Pero bueno, durante unos días tampoco pasa nada.

Bueno, pues uno de los descubrimientos gastronómicos que hemos hecho ha sido la calle Van Dyck. Este es uno de los lugares imprescindibles de tapeo de Salamanca: Se trata de una calle situada unas cuantas calles al norte de la plaza Mayor y toma su nombre de una sala de multicines que se encuentra en las cercanías. Es imprescindible pasar por esta calle si se come en Salamanca, aunque es difícil catar todas las especialidades de todos los bares de la calle (vamos, dudo que ni siquiera Obélix fuera capaz), debido a la cantidad y profusión de ellos.

Os cuento un poco qué comimos allí cada una de las noches y os pongo un mapa para que, si pasáis por allí, podáis disfrutar de los bares en los que nosotros estuvimos y en los que no estuvimos pero que tienen una fama que los precede.

Viernes 28
El primer día íbamos un poco a ciegas, a ver qué nos encontrábamos. Lo primero que hicimos fue recorrernos la calle entera y, sobre todo, lo que vimos fueron muchos bares de vejetes y con pinta cochambrosa. Pero lo que también recorría la calle entera era un olorcillo que alimentaba... En primer lugar, nos decidimos por un bar con un cartelón amarillo que se llamaba:

La degustación. En él, los pinchos y tapas (muchos de ellos con nombres la mar de sugerentes) estaban escritos en una pizarra sobre la barra. Nos tomamos una tostada de solomillo con pimientos de piquillo mu rico y no nos atrevimos a pedir más porque íbamos un poco de novatos.

El segundo sitio que visitamos fue:

Barbacoa La encina. Este fue uno de los sitios que más nos gustó. Estaba lleno de gente poniéndose las botas. Lo que todo el mundo pedía era la tapa de patatas panaderas (primas hermanas de los huevos rotos con patatas) con farinato, con chorizo o con jamón y pimiento. La tapa de esto mismo era enoooorme y costaba bastante barata y y también nos comimos una tapa de calamares a la romana que estaban muy buenos.
Sábado 29
El segundo día volvimos con los compañeros de trabajo de Pablo y como éramos unos cuantos y los bares, por ser sábado, estaban más llenos, no pudimos meternos en cualquier parte ¡y además, queríamos sentarnos! Por eso, al final acabamos en unos de los primeros bares de la calle llamado:

El cochinillo asado. Que tenía una zona de barra y otra grande pa sentarse. Nos hicimos un huequecillo y pedimos varias tapas: croquetas, patatas bravas, sepia, una ensalada y la estrella de tapa: el cochinillo (nunca nos habíamos comido un cochinillo en trocitos, ¡estaba riquísimo!).

Como pedimos dos rondas, nos llenamos y luego nos fuimos a comer helado al café Novelty en la Plaza Mayor, que tiene unos helados que están de muerte.

Domingo 30
El último día, después de consultar en internet para saber un poco más sobre la calle Van Dyck, encontré este post escrito por Darco, utilísimo para hacerse a la idea de dónde entrar en la calle. Según sus indicaciones, visitamos algunos de los bares que mencionaban:

Bar de montaditos. En principio, no tenía nombre, pero estaba junto a otro bastante conocido llamado El minutejo, en el que la especialidad es un montado de lomo a la plancha con loncha de jamón y queso fundido encima. Nos comimos unos montaditos mu ricos con patatas con mayonesa y ketchup.

Estuvimos a punto de entrar en un bar bastante cochambrosete llamado Mesón Su Casa, un auténtico bar de viejos, que por lo visto es famoso por sus pinchos morunos. En su lugar, entramos en el bar de enfrente:

El tenderete. Que es famoso por sus patatas bravas y sus croquetas. Nos decidimos por las patatas, que nos sorprendieron bastante, porque la salsa de turno salmantina es ¡blanca! Es así picantilla, pero no tiene nada que ver con la salsa brava original... Aún así, estaban buenas.

El Goleta. Fue el siguiente y último en el que estuvimos: nos comimos un pincho moruno y una tapa de gambas con gabardina. Me quedaron ganas de probar los pinchos de mini-sepias, pero si me lo hubiera comido, habría explotado.

Quedaron muchos otros en el tintero (demostramos así que un par de tragaldabas como nosotros no pudimos hacernos la ruta completa de la calle Van Dyck), como por ejemplo: el Asador de Van Dyck y su jamón asado, el Tevere y sus tapas delicatessen, el Patio de la Abuela y su jeta asada, La Parrilla y su ídem y el Chinitas y sus calamares en salsa y bacalao.

Podéis consultar con más detalle donde estaban todos estos lugares en el siguiente mapa (los pinchulines verdes son los sitios donde sí comimos y los pinchulines rojos son los sitios de los que he oído hablar bien).


Ver mapa más grande


[Fotos: 1) Tapas variadas, 2) Patatas panaderas, 3) ¡Una de calamares!, 4) Pinchomoruno, oiga, 5) Entrada del Barbacoa La encina, 6) Tapa de cochinillo, 7) Interior del Café Novelty, un clásico, 8) Patatas bravas salmantinas, 9) Pinchos de mini-sepias].